Por Anabel Beltrán
El segundo día del paro de trabajadores del Poder Judicial de la Federación no solo cerró oficinas: también alteró la movilidad en puntos sensibles de la capital y de entidades donde hubo plantones. La Razón e Infobae documentaron bloqueos y protestas que obligaron a conductores y usuarios del transporte a reordenar rutas en plena jornada sabatina.
En el entorno de San Lázaro, el cierre de la calzada Ignacio Zaragoza durante casi cuatro horas condensó el choque entre el derecho a protestar y el derecho a circular. Aunque la vialidad se liberó, el mensaje para la ciudad fue claro: el conflicto laboral ya tiene expresión en la calle y no solo en comunicados institucionales.
En otras ciudades, la cobertura habló de cierres asociados al paro —veintinueve localidades según La Razón— sin que ello implique un inventario policial uniforme. Cada entidad enfrenta capacidades distintas de desvío, señalización y diálogo con manifestantes, lo que genera experiencias muy desiguales para quien solo quiere llegar a un hospital, a un trabajo de fin de semana o a un trámite urgente.
