Por Anabel Beltrán
Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Marina, la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República y el Centro Nacional de Inteligencia abatieron la tarde del miércoles 5 de noviembre a Edgar Aarón Vázquez Alvarado, alias El General o El Lic, señalado como líder y fundador del Cártel Nuevo Imperio, durante un operativo en la zona de Lomas Verdes, en Naucalpan, Estado de México.
Según el reporte del secretario Omar García Harfuch y la cobertura de medios como El País, Excélsior, Milenio y Debate, las corporaciones cumplían una orden de aprehensión por delincuencia organizada cuando fueron recibidos a balazos. En el enfrentamiento también murió Edwin González, conocido como El Ronco, identificado por las autoridades como excomandante de investigación en el Estado de México.
El hecho ocurre en una zona residencial y comercial que rara vez aparece en la crónica de tiroteos de alto perfil. Eso refuerza la lectura de que el despliegue buscaba a un objetivo puntual y no formaba parte de un barrido genérico en municipios del oriente del valle, donde suelen concentrarse este tipo de acciones.
Quién era el objetivo y qué se le imputaba
Las autoridades federales lo señalan como presunto autor intelectual del asesinato del comisario Milton Morales Figueroa, ocurrido en julio de 2024 en Coacalco. Además, según los mismos reportes, era investigado por secuestro, extorsión, homicidio, despojo, lavado de dinero, robo de combustible y tráfico de personas hacia Estados Unidos y Canadá.
En noviembre de 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo sancionó, de acuerdo con la información difundida, por su presunta participación en la protección de Ryan Wedding, un objetivo de alto perfil para las autoridades estadounidenses. Ese nexo internacional elevó el perfil del caso más allá de la zona metropolitana del valle de México y lo colocó en la mira de agencias extranjeras.
El Cártel Nuevo Imperio, según la versión oficial recogida por la prensa, fue fundado en 2017 junto con Óscar Antonio García Alvarado, alias El 300, quien se encuentra recluido. El grupo habría operado principalmente en el Estado de México, Morelos y la Ciudad de México, disputando plazas y negocios ilícitos en municipios conurbados donde la extorsión y el cobro de piso pesan sobre comercios y transportistas.
Qué deja el operativo en Naucalpan
El golpe se suma a la estrategia federal contra estructuras de delincuencia organizada en el valle de México. Hasta el momento, las autoridades no han detallado públicamente cuántos elementos resultaron heridos en la agresión inicial ni el inventario completo de lo asegurado en el sitio. Como en todo operativo con resultado mortal, la Fiscalía deberá integrar la carpeta y aclarar la secuencia de los hechos.
Para vecinos y comercios de Naucalpan, el episodio reabre la preocupación por la presencia de células criminales en colonias que durante años se percibieron como relativamente tranquilas. El Estado de México concentra una parte importante de las denuncias por extorsión y homicidio doloso del país, y los liderazgos locales suelen regenerarse con rapidez tras cada captura o abatimiento.
Los alias El General y El Lic, así como la vinculación con el asesinato del comisario Morales Figueroa, son señalamientos de la autoridad. Corresponde al Ministerio Público acreditarlos con evidencia ante un juez, y a la ciudadanía exigir transparencia sobre los resultados concretos del despliegue: personas puestas a disposición, armas aseguradas y continuidad de la investigación sobre la estructura remanente.
En Morelos y en la capital, donde según los reportes también operaba el grupo, el abatimiento del liderazgo no garantiza por sí solo una baja inmediata de la violencia. La experiencia de otros cárteles locales muestra que las células de segundo nivel intentan reacomodarse en cuestión de semanas si no hay un seguimiento sostenido de inteligencia y de carpetas penales.
Alerta Nacional dará seguimiento a los partes oficiales de la SSPC y la FGR, así como a cualquier actualización sobre la estructura remanente del grupo. Mientras tanto, la recomendación para víctimas de extorsión o amenazas sigue siendo denunciar de forma anónima al 089 y no negociar con quienes exijan cuotas o amenacen con violencia.
